Si durante años estaban arrinconados como clásicos y aburridos, actualmente el zapato de salón tienen una segunda oportunidad gracias a las arriesgadas y divertidas innovaciones que se incluyen en sus diseños, tejidos y a la constante innovación que los mejores diseñadores y las marcas de calzado más influyentes han volcado en ellos.
Durante décadas los zapatos de salón fueron un calzado muy femenino, redondeado y con tacón (por encima de los cuatro centímetros) que solían llevar las chicas y mujeres con más poder adquisitivo.
-Dependiendo de la temporada el zapato era más o menos abierto, siempre dejando el empeine al descubierto.
-Casi siempre lisos y con unas medidas estándar, vivieron una cierta revolución en los años 60, cuando Doris Day los lucía en todo tipo de colores siempre coordinados al de talle con el modelito que luciera en cada ocasión. Lo podéis comprobar en películas tan deliciosas como "Apártate, cariño" o "Pijama para dos".

Pero si queremos hablar de zapatos de salón históricos no podemos olvidarnos del zapatito de cristal de Cenicienta, ¿no crees? Pocas veces un zapato (¡y era de salón!) ha sido tan importante en la vida de alguien.

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